lunes, 15 de marzo de 2010

Fuente secundaria 1

PRUEBAS DE QUE LA CRISIS LA ESTÁN PAGANDO LOS TRABAJADORES

Picture 4.010.000 parados y más de un millón de personas que pertenecen a núcleos familiares donde todos sus miembros están en el paro. Esto según estadísticas oficiales pues si sumamos otros colectivos que no entran en estas estadísticas (inmigrantes sin papeles, excluidos, marginados sociales o simplemente aquellos que no se apuntan a las listas del INEM) tenemos que la cifra debe estar muy cerca de los 5.000.000 de parados. Las previsiones de la Unión Europea aseguran que España será el país de la U.E. al cual afectará más la crisis debido a sus bases económicas (construcción, turismo y consumo familiar) y que 1 de cada 5 españoles estarán en el paro.

En Andalucía tenemos más de 1.000.000 de parados en una población de más de 8.000.000 de personas, lo que demuestra la enorme debilidad e inestabilidad del sistema económico andaluz basado en la construcción, el turismo y el consumo familiar. También demuestra el enorme aguante de su clase trabajadora que no se rebela ante estas cifras ni protesta masivamente. En Alemania con más de 80.000.000 millones de personas (doble de población de España) aun no llegan al 1.500.000 de parados, sin embargo estas cifras son para ellos un desastre nacional, lo que demuestra que un país con una economía diversificada, basada en la industria y la tecnología, es verdaderamente una potencia económica y esto conlleva suavización de las consecuencias de la crisis además de resaltar que este país posee mucha más cobertura social (subsidios de desempleo, ayudas sociales...).

España se ha vanagloriado de un crecimiento económico que es totalmente artificial y engañoso (basado en sectores débiles y tercermundistas: construcción, turismo y consumo familiar) y que ahora se está viendo verdaderamente que sus bases están sustentadas en un débil tejido empresarial (la mayoría de estas son PYME con pocos trabajadores) y económico además de graves carencias en cobertura social. Y esto solo es el principio, pues equivocadamente muchos piensan que esto es solo un bache y que todo volverá a ser igual dentro de poco, que volverá el boom del ladrillo y se reactivará la construcción, que volverán los astronómicos beneficios, que superaremos la crisis en breve ¿en el 2010 como promete el gobierno? ¿Acaso creéis que podemos seguir al mismo ritmo o incrementar el expolio de los recursos naturales del planeta cuando estos están casi agotados o son limitados? ¿Acaso creéis que el colapso ecológico, el efecto invernadero, el deshielo de los polos, la contaminación atmosférica y de nuestros suelos... pueden seguir de igual modo sin repercutirnos? No, realmente no vamos a volver a ese boom económico que además supuso para la mayoría de trabajadores condiciones laborales precarias, pérdida de derechos laborales y sueldos irrisorios, si lo comparamos con el precio de la vida (alimentación, vivienda, energía, ropa...) aunque algunos les embargara la fiebre consumista.


Millones de personas que ahora no tienen ningún tipo de ingreso monetario y que no tienen medios económicos ni materiales para poder tener una vida digna y sobrevivir en esta dictadura del capitalismo. Y es que en democracia si no tienes dinero no tienes derechos: a vivir, a comer, a tener techo, a la salud, a la educación... Una sociedad inmensamente rica donde los recursos sociales son repartidos de forma brutalmente desigual pues los que más tienen acaparan más y los que menos poseen cada vez son más aunque no se note entre tanta fiebre consumista y tanta apariencia de gente solvente y con dinero (gran parte es fachada y la mayoría vive a lo justo de sus posibilidades). Una riqueza social y material dilapidada en construir urbanizaciones de lujo, hoteles y campos de golf cuando faltan escuelas, hospitales, infraestructuras, financiación de los ayuntamientos, recursos acuíferos, independencia energética... Una riqueza social privatizada y destinada a fabricar yates de lujo y coches enormes y contaminantes; en equipar a ejércitos para aniquilar a otros humanos por que nuestras empresas desean expoliar sin problemas los recursos del tercer mundo... Millones en blindar las fronteras y vigilar las costas en vez de aportarlos en desarrollo para que millones de personas no tengan que emigrar...Millones de euros en sueldos inútiles como el de los delegados sindicales vendidos a la patronal y el Estado, de los miles políticos corruptos vendidos a las multinacionales y los bancos, de gentuza que vive por la cara como los directivos de la SGAE y una larguísima lista de parásitos sociales y desalmados. Y para remate de todo este absurdo llamado democracia, nuestros políticos y el gobierno destinan 50.000 millones de euros de las arcas públicas para “salvar” a los bancos y sus accionistas principales culpables de la crisis por su avaricia insaciable. Y aun hay personas que creen sinceramente que viven en democracia cuando es claro a los ojos de todos que es una horrenda dictadura capitalista que se está cobrando muchísimas más vidas que cualquiera de las peores dictaduras totalitarias de antaño o de ahora. Eso sí, mientras no me toque a mi no pasa nada... en un pensamiento totalmente asimilado en esta sociedad de individuos egocentristas, hasta que te pase a ti. Hay democracia, justicia y libertad según la capacidad económica que poseas. Si eres pobre no existe la democracia para ti, no tienes derechos, porque eres lo que consumes y lo que tienes y si no tienes no eres, no existes, no eres nada.

Cientos de miles de desahucios y embargos por impago de hipotecas y préstamos que los bancos concedieron alegremente a personas sin puestos de trabajo estables para poder acceder a vivienda, automóvil u otros medios materiales básicos o secundarios (producto del consumismo auspiciado por la publicidad y la propaganda capitalista). Los bancos e inmobiliarias en común acuerdo y con el beneplácito de la clase política neoliberal, apoyaron precios de vivienda totalmente artificiales y basados en la pura especulación cobrando cantidades hasta el doble o el triple más de su precio real. Es decir, por una vivienda que costaría sumando materiales y mano de obra, 150.000 euros, los especuladores aumentaban el precio a 300.000 euros, con el objetivo de conseguir mayores ganancias. Sin embargo, las clases trabajadoras que necesitaban una vivienda se hipotecaban con un alto interés que fueron subiendo en estos últimos años hasta pagar hipotecas de 1.000 euros o 1.200 euros al mes, con lo cual tenían que invertir más del 60% del sueldo, si trabajaban los dos claro pues sino era imposible pagar la hipoteca al banco. Obligando a tragar condiciones de trabajo indignas e inaceptables, obligándose a trabajar a destajo repercutiendo además de en su salud mental y física, en su cotización a la seguridad social y recortando el tiempo de trabajo real y de cobrar el paro a mucho menos de la mitad (es decir, si a jornal podía llevarse trabajando 5 años, a destajo solo podía trabajar entre 1 o 2 años a lo sumo, y muchos obreros de la construcción que ahora están en paro podrían perfectamente estar ahora trabajando o cobrando el paro si no hubiesen aceptado el trabajo a destajo). También pasó lo mismo con aquellos que se aferraron a la fiebre consumista y pidieron préstamos por bodas, comuniones, compra de coches, aparatos electrodomésticos, viajes... gastándose un dinero que no era suyo y que no tenían la seguridad total de poder pagar. Ahora que se jodan. Dinero que era del banco y que ahora pagan las consecuencias de querer vivir como un rico pero ser en realidad un trabajador cuya única y verdadera riqueza está en vender su fuerza de trabajo al mejor postor. Cuya verdadera fuerza es unirse a sus iguales para conseguir mejorar sus vidas y no apostarlo todo al poder del dinero porque siempre se va donde más hay, es decir, en los bolsillos de los ricos y en sus bancos.

Aumento de las agresiones y violencia de índole racista y fascista contra inmigrantes, indigentes y pobres en general. Los pobres agreden y culpabilizan a los más pobres que ellos porque quieren más cantidad a la hora del reparto de los desperdicios y la basura que les dejan los ricos, llamado salario laboral, en vez de unirse y organizarse para luchar contra la dictadura del capital. Aun el fascismo y el nazismo son parcialmente marginados por el capitalismo, pues a pesar de la gravedad de la situación con millones de personas en el paro, estos –la mayoría trabajadora- aun mantienen una actitud borreguil, individualista y cobarde producto de su ignorancia y sus valores capitalistas, y por ello los ricos y sus súbditos del gobierno ven que aun no hace falta mucha represión pues cada uno intenta salvarse por su cuenta con resultado previsible: aumento del número de parados, de frustrados, de alcohólicos... Pero cuando las protestas arrecien, cuando la situación de pobreza crónica sea compartida por millones y la policía no sea suficiente ni la ley tampoco, los ricos volverán a financiar masivamente a partidos y grupos ultraderechistas como pasó en la Alemania de Hitler, en la Italia de Mussolini, en la Grecia de los coroneles y en todos los países donde los pobres se atreven a plantarle cara al Estado y a la patronal. Los ricos volverán a pagar a matones fascistas para intimidar y asesinar a las personas más combativas y luchadoras. De momento contamos con una media de 4.000 agresiones fascistas o racistas al año denunciadas, siendo la realidad de estos ataques contra inmigrantes, vagabundos, indigentes, etnias minoritarias, pobres en general y gentes de ideas comunistas, socialistas, republicanas o anarquistas, más del doble de lo que las estadísticas dejan entrever. Partidos racistas y que instan al asesinato y la violencia tales como: Democracia Nacional, España 2000, Nuevo Orden... que apoyan y financian a grupúsculos neonazis que se divierten dando palizas y vejando a otras personas. Sin embargo, la justicia no los persigue ni hay debates sobre ellos en el parlamento. Mientras estos partidos nazi-fascistas proclaman: “¡¡Los inmigrantes tienen la culpa!! ¡¡los inmigrantes nos quitan el trabajo!!” Suelen ser estas consignas las que van desviando la atención del verdadero culpable del paro, del verdadero enemigo, del real artífice de la pobreza más extrema y de la actual crisis económica mundial. Los multimillonarios, las multinacionales, la banca, los especuladores y todos los gobiernos y políticos que les apoyan. Claro, es más fácil atacar al débil que tener la osadía de enfrentarse al poderoso. Contra las agresiones fascistas y nazis hay que responder con rotundidad combatiéndolos con todas las armas posibles en las calles sacándolos de las inmundas cloacas donde se esconden y emergen para dar palizas hasta conseguir aniquilarlos, pues en esta lucha o son ellos o nosotros, no hay término medio.

Aumento de las personas que viven en la calle en riesgo de exclusión social, repunte de la indigencia y de los problemas psicológicos que derivan en muchos casos en suicidios. La conjunción de problemas personales, psicológicos, la soledad, el desamparo, la ruina económica o simplemente haber nacido en la extrema pobreza pueden hacer caer a una persona en la indigencia. Nadie está en la calle porque quiere, todos tienen una triste historia detrás, a cualquiera nos puede pasar. Los servicios sociales consideran que se está observando una tendencia al alza en este tipo de pobreza que no ha parado de aumentar en España en estos años y que la actual crisis está agravando, puesto que ya no hay albergues para todos y la comida empieza a escasear. Además son presas fáciles de desalmados y neonazis que les propinan palizas llegando incluso a provocarles la muerte.

Crispación, frustración y depresión generalizada en el ánimo de la clase trabajadora aburguesada, individualista y egocéntrica o ideológicamente conservadora y consumistas crónicos e impulsivos, sin dirección, sin rumbo, sin sueños ni esperanzas. Y es que la asunción de los valores capitalistas: la competitividad, el éxito sobre todo lo demás, el dinero como supremo valor, lo material como fin y objetivo, lo superficial como bandera, el individualismo egocéntrico, la evasión ante los problemas, la despreocupación por todo lo que no te afecte a ti... provoca que cuando se cae en el paro y no se puede consumir como antes, muchos caigan en la depresión, la frustración, el alcoholismo o la drogadicción y a veces al suicidio. Todo lo que le pasa a uno es interpretado y sentido como que solo le pasa a él cuando su situación es compartida por millones de trabajadores y personas de igual condición. Si consiguiesen unirse, organizarse y luchar por mejorar sus vidas cuan diferente seria su situación, serian millones, tendrían esperanzas de un verdadero cambio personal y social, pues no hay uno sin el otro.

50.000 millones de euros sacados de las arcas públicas que tendrán que salir de los impuestos de los ciudadanos y que irán a parar a los bancos, aquellos principales culpables de la actual crisis económica y primeros beneficiados del sistema capitalista y de los favores del Estado que es su perro sirviente. Cuando tuvieron enormes beneficios con las hipotecas y con sus inversiones riesgosas, cuando pudieron crear verdaderos fondos de seguridad por si pasaba algo, la avaricia, principal valor de la banca, les cegó y cada vez arriesgaban más dinero en operaciones bursátiles más peligrosas hasta que estalló la crisis y ese dinero se esfumó. Y aun así muchos bancos como el Santander han obtenido beneficios en plena crisis económica, y es que la banca nunca pierde en este juego, el juego del capitalismo. Y es en estos centros de culto del sagrado pecunio, lugar donde todo dinero termina su andadura, donde va a parar todo el dinero negro producto de inversiones como la prostitución, el tráfico de drogas, la venta de armas y todos los negocios fraudulentos o no legales. Todo empieza y termina aquí. Son ellos y los empresarios multimillonarios los que financian a nuestros políticos. Son sus amigos, sus sirvientes o directamente pertenecen a su mundo como muchos políticos que compaginan su “altruista profesión” pagado con sueldos astronómicos de nuestros impuestos, con algún puesto en sus empresas o con acciones en sus bancos. Y es que así es el sistema, todo está controlado, muy bien controlado, y la banca nunca va a perder. Es más, en un mundo basado en el dinero como dios supremo ¿cómo se puede ser tan incrédulo como para creer en la justicia y en la capacidad de unos políticos corruptos y vendidos que hace tiempo abrazaron el poder real, el de la pasta, desechando incómodas ideologías? Sin embargo, los capitalistas y los ricos, el Estado y el gobierno, están de enhorabuena ya que a pesar de habernos robado, humillado y hacernos pagar la crisis a los trabajadores estos no responden, ni protestan, ni luchan ni se levantan contra uno de los robos más descarados y grandes realizados en toda la historia de la humanidad. Billones de euros, dólares o yenes para la banca en un mundo que nunca ha sido más pobre, donde jamás se ha visto tantísimos millones de humanos pasando hambre y privaciones, donde la hecatombe medioambiental avanza imparable mientras pensamos en consumir más litros de gasolina para dar vueltas en nuestros coches sin ningún sentido ni dirección concreta y solo para sentirnos que somos algo, que al menos no somos pobres del todo y no vamos aun a pie. Millones y millones de borregos han visto este robo descarado sin pestañear en sus televisores, altavoces del capitalismo más descarado y manipuladores de la verdad. Los sindicatos callan o no hacen nada significativo, los trabajadores callan y no salen a la calle, la gente asume su servidumbre y su esclavitud. La humanidad ha muerto, la dignidad brilla por su ausencia y la libertad está prisionera en las mentes de estos subhombres –puesto que las personas humanas pelean y luchan por mejorar sus vidas- que no supieron responder cuando debieron haberlo hecho y que por ello se merecen lo que hay y lo que vendrá. Esperemos que se recupere el sentido común en la clase trabajadora que no es más que asumir su condición, recuperar la conciencia de clase y luchar contra el capitalismo hasta destruirlo construyendo otro modelo de sociedad verdaderamente justa e igualitaria. No solo debe incumbir esta transformación social a los y las trabajadoras, sino a todas las personas sin distinción.

Despidos masivos, mayor precariedad laboral, falta de cobertura social, represión policial y estatal a los trabajadores que se atreven a luchar y plantar cara a la patronal y al capitalismo que les oprime. Puesto que el capitalismo está inmerso en una ofensiva neoliberal con el objetivo de privatizar los servicios sociales tales como la educación, la sanidad, los servicios municipales... todo entregado a las manos de la empresa privada con el beneplácito de los políticos que después de su carrera política terminan como inversores, directivos o accionistas de estas empresas privadas. Por supuesto, apoyados por la traición de CCOO y UGT auténticos vendeobreros que han demostrado su fidelidad al gobierno y al capital en estos 30 años de pérdidas en derechos laborales de los trabajadores de este país.

Una justicia implacable con los pobres e indulgente para con los ricos, los poderosos o sus fieles sirvientes: policías corruptos, torturadores, jueces o políticos de cualquier calaña y color.

Millones de euros para financiar supuestas misiones militares llamadas humanitarias y que no son más que acciones militares agresivas para garantizar el expolio, la explotación y el subyugamiento de los países pobres para con los ricos.

Unos sindicatos mayoritarios que firman convenios y reformas laborales que nos han restado derechos, nos han hundido en la precariedad laboral, en la desmovilización, en la desunión y nos han entregado como manso rebaño en las garras del terrorismo neoliberal. Unos sindicalistas que viven y cobran del Estado supuestamente para representarnos y que se venden al mejor postor. Unos líderes sindicales acostumbrados a codearse con los ricos y los poderosos que apelan a razones de estado, a la paz social, a arrimar el hombro... en momentos en los que la clase obrera debería salir a la calle y luchar por que no sea la mayoría la que pague la crisis provocada por los bancos y especuladores y que el Estado pretende hacerlo pagar a la sociedad.

FUENTE: http://www.forozaguan.org/foro/viewtopic.php?t=416
http://forozaguan.org/
AUTOR: insurgente


RECOMENDACIÓN DE VAYAQUESÍ:

Podría escribir un texto reflejando lo expuesto, aunque no hubiese podido superar el nivel, ni si quiera igualarlo, ya que el insurgente ha escrito un excelente artículo relacionando conceptos, y mostrando datos a tener en cuenta de nuestra, sobre el tipo de sociedad en la que vivimos.
Una crítica al sistema capitalista en toda regla, tocando varios puntos claves, sinceramente es para levantarme y aplaudir, y espero que a través de este medio se haga un mayor eco a lo expresado por el zaguanero.
Y es que cuestiones como la burbuja inmobiliaria, las ganancias de los bancos, consumo, hipotecas, pobreza, discriminación, poca movilización, movimiento de armas, etc. Ninguna cuestión excluye a otra, ya que está todo relacionado e integrado en el sistema, donde como dice el autor "la banca nunca pierde en este juego, el juego del capitalismo".

15/03/2010

No hay comentarios:

Publicar un comentario