En nuestra sociedad actual, la gente suele quedarse maravillada con los avances de las nuevas tecnologías y de como afectan a nuestras vidas, sin embargo no podemos olvidar los efectos colaterales del uso de dichas herramientas en un campo tan amplio y complicado como el de las relaciones sociales. Estas nuevas formas de comunicación en muchos aspectos es innegable que nos han facilitado mucho la vida, ya que no podemos negar las ventajas de poder comunicarse por teléfono móvil, o la comodidad de poder buscar información de distinta índole a través de un buscador, a pesar de ello no nos podemos olvidar de los efectos secundarios que supone manejar unas herramientas tan poderosas.
En las nuevas tecnologías, nos referiremos a aquellas en concreto que afectan de un modo directo a nuestras relaciones, entre las cuales podemos destacar el uso del propio teléfono móvil, o herramientas de Internet como el messenger, o tuenti, como a aquellas que pueden afectar de un modo indirecto como los video-juegos, o el uso de reproductores mp3.
Teléfono móvil: yo recuerdo hace no mucho tiempo, antes del año 2000, nadie usaba el teléfono móvil, pero la gente se comunicaba y se relacionaba con normalidad, mientras a día de hoy resulta casi imposible vivir sin dicha herramienta siendo una verdadera comodidad para todos los ciudadanos convirtiéndose en un “juguete” en algunos aspectos, a pesar de ser algo muy serio, sólo hay que ver la cantidad de reclamaciones que existen por parte de los usuarios hacia las compañías telefónicas. De todas formas podemos decir que a prior el cambio ha sido positivo, pero sin olvidarnos que hasta hace una década la gente podía vivir sin el teléfono móvil.
Messenger y otros programas de mensajería instantánea: en este punto seré más tajante, ya que en mi opinión es uno de los grandes males de nuestra sociedad, debido a la comodidad que resulta poderse relacionarse con la sociedad a través de los programas de mensajería instantánea, ignorando dos aspectos fundamentales de la comunicación como la improvisación, y el lenguaje no verbal. Hecho que todavía adquiere más importancia en las personas que utilizan estas herramientas desde edades muy tempranas donde podrían enriquecerse de otras habilidades sociales. Este aspecto toma más relevancia en las relaciones sentimentales o amorosas, porque a pesar que muchas personas afirman que es posible amar a otra persona a través de la pantalla, en la inmensa mayoría de ocasiones, cuando se conoce a una persona a través de estos medios, se suele corre el riesgo de eliminar la “magia” de dicha relación, dejando lugar a palabras vacías.
Tuenti y otras redes sociales: un fenómeno cada vez más extendido en nuestra sociedad. Es cierto que existe la ventaja de poder contactar con gente la cual no se tenía contacto desde hace muchos años, a pesar de ello, considero que es una nueva herramienta que dicta las pautas de seguir a muchos jóvenes, los cuales se hacen fotos y agregan a muchos “amigos/as” tratando así de ofrecer una “imagen al mundo”, dejando la privacidad a un segundo lado.
Las videoconsolas: han supuesto toda una revolución a la hora de entender nuevas formas de ocio a finales del siglo XX, y principios del siglo XXI. Recuerdo que en mi infancia, allá por el año 1993 o 1994 aproximadamente, en la televisión ya avisaban de los problemas de adicción que podía general (y eso que las tecnologías de aquel entonces no estaban tan desarrolladas como ahora), aunque por lo menos en algunos video-juegos se puede participar con los amigos.
El MP3 (anteriormente los walkman y diskman): no niego que en ocasiones puede resultar placentero e incluso útil para escuchar las noticias, pero sin embargo considero una herramienta que aumenta el individualismo de las personas en la sociedad, buen ejemplo de ello son las personas que habitualmente cogen el autobús como medio de transporte mientras escuchan música a través del aparato, considerándose como rara aquella persona que trata de hablar con “desconocidos” a pesar que suela verlos a diario. Por otro lado no debemos olvidar el daño que puede suponer el uso reiterado de auriculares.
Y es que, a pesar de la seguridad que pueda ofrecer a las personas escudarse a través de video-juegos, mp3, redes sociales, aparatos o mecanismos similares, lo considero un arma contraproducente y antisocial que largo plazo pueden acarrear problemas físicos por el hecho de no hacer ejercicio físico, o problemas cognitivos como la depresión, entre otros, pudiendo generar problemas de motivo “amoroso” o sentimental tanto para mujeres como hombres, y un ejemplo de ello es el fenómeno del “cibersexo”, que desde mi punto de vista es el mayor “ciberengaño” existente. ¿Cuantos habremos escuchado hablar de la cantidad de parejas que se encuentran por Internet?, seguro que muchísimas personas, pero de lo que muchos no hemos oído hablar es de los fraudes amorosos existentes en la red, además que generaciones de jóvenes tengan que aprender a “ligar” a través de una pantalla de ordenador me parece cuanto menos preocupante, pero es evidente que detrás de ciertas compañías existe un interés económico. Como conclusión de que no debemos olvidar que el ser humano es una todo un animal social y cultural.
31/03/2010

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